Los árboles en su estado natural no necesitan podas, pero al encontrarse ubicados fuera de su hábitat natural, es decir en calles, plazas y avenidas, el municipio evalúa las podas caso a caso en función a; la especie, su estado de desarrollo, calidad estructural, arquitectura de copa, etc., esto con el fin de compatibilizar su crecimiento con el diseño urbano para evitar conflictos con la infraestructura comunal y privada.